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🎧 Canto Medicinal del Cannabis Sativa L. - 429,62 Hz - H2O / 30 minutos
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Estos aceites esenciales sonoros están a la venta en beneficio de nuestra investigación en electrofisiología y química molecular sonora.
¡Gracias por su amable participación!
Estas melodías son producidas por la propia planta y su actividad molecular que medimos y registramos.
La he codificado en formato .wav con una frecuencia de muestreo de 48Khz en 24 bit y afinada según los cálculos de la ecuación de Einstein / Planck (h.f = mc2) sobre la frecuencia del agua a 429,62 Hz. Con una duración de 30 minutos para una inmersión profunda con el espíritu de la planta.
¡Que disfruten de la escucha!
Para cualquier información adicional, solicitud de colaboración/asociación u otra, por favor envíeme un mensaje.
contacto : renaud@naturasounds.org
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El aceite esencial de los brotes de C. sativa L. contiene en su gran mayoría monoterpenos (92%) y sesquiterpenos (7%) (9). Otros compuestos menos importantes como ésteres y cetonas también componen el 1% del aceite esencial. Los dos principales monoterpenos encontrados en este aceite son el β-mirceno (67%) y el limoneno (16%) (9).
Actividades biológicas
Reconocido por contener compuestos psicotrópicos (Δ-9-tetrahidrocannabinol y cannabinol) en sus hojas e inflorescencias (10), el C. sativa L. también posee otras actividades biológicas. Desde los años 80 en Estados Unidos, el departamento "Food and Drug Administration" permite el uso médico y terapéutico del cannabis para ayudar a aliviar las náuseas y los vómitos de los pacientes que reciben quimioterapia (11). Un estudio realizado en 2008 mediante un meta-análisis demostró que el cannabis era más eficaz como antiemético en comparación con otros medicamentos utilizados anteriormente (11). Los cannabinoides contenidos en C. sativa L. también son reconocidos por su potencial antibacteriano (12). Un estudio demostró que los principales compuestos de C. sativa L. (cannabidiol, cannabicromeno, cannabigerol, Δ-9-tetrahidrocannabinol y cannabinol) poseían una buena actividad antibacteriana contra una variedad de Staphylococcus aureus resistentes a la meticilina (SARM) (3).
Fenotipo químico (quimiotipo)
Tres tipos de quimiotipos son ampliamente reportados en la literatura: el quimiotipo I que contiene Δ-9-tetrahidrocannabinol (THC) en más del 0,3% y menos del 0,5% de cannabidiol (CBD) por cantidad de materia seca. Luego, el quimiotipo intermedio II que contiene principalmente CBD como cannabinoide principal y THC en concentración variable, y finalmente el quimiotipo III, que contiene una concentración muy baja de THC (13). Estos diferentes quimiotipos parecen estar asociados con su origen geográfico y no con el ambiente o la herencia de las plantas (13). Un estudio francés menciona que existen otros grupos de quimiotipos según la utilidad del tipo de planta (droga o fibra) y las características del clima donde crece la planta. Estos quimiotipos se caracterizan de la siguiente manera (10):
El primer quimiotipo es de tipo "droga" (THC > 1% y CBD = 0) y crece en climas cálidos en países como México y Sudáfrica.
El quimiotipo es también un tipo "droga intermedio" (THC > 0,25% y CBD > 0,5%) y también crece en climas cálidos, pero proviene de países mediterráneos como Marruecos y Líbano.
El tercer quimiotipo es de tipo "fibra" (THC < 0,25% y CBD > 0,5%) y es de interés para la industria de la fibra por su bajo contenido de THC. Este tipo crece en climas templados y es originario de Francia, Rusia y Hungría. Además, dentro del tipo "fibra", es posible distinguir otros dos quimiotipos (I y II) que se diferencian entre sí principalmente por su contenido de THC (I: THC > 0,1%; II: THC < 0,05%).
Esta distinción entre los quimiotipos se encuentra en cualquier etapa del desarrollo de la planta y ha permitido, en particular, la obtención de variedades con el menor contenido posible de THC para el cultivo industrial del cáñamo (10).
Diferencias geográficas
Algunos estudios mencionan que el origen geográfico influye en la composición química de C. sativa L. a pesar del género monotípico de la planta (14). A veces, la literatura demuestra que el clima también influye en la cantidad de cannabinoides que se encuentran en la planta. Un estudio se centró en el entorno de cultivo del C. sativa L. inglés. Esta investigación demuestra que cuando la planta se cultiva en un ambiente cálido, el contenido de cannabinol (CBN) sería más alto, y cuando se cultiva en climas templados y con menos horas de luz, el contenido de ácido cannabidiolico (CBD) sería más alto que el contenido de Δ-9-tetrahidrocannabinol (THC) (12). Además, cuando se cultiva en climas tropicales y subtropicales, se ha demostrado una mayor cantidad de THC que de CBN. Otros estudios, sin embargo, han demostrado que el C. sativa L. mexicano y turco no mostraron cambios en su perfil químico según diferentes variantes ambientales (12).
Condiciones de cultivo
Los diferentes tipos de suelos serían aparentemente un factor importante en la cantidad de cannabinoides contenidos en C. sativa L., pero el clima y el origen geográfico serían factores aún más significativos que actuarían sobre la composición de la planta (12,14). Sin embargo, se han realizado numerosos estudios sobre el crecimiento de esta planta en relación con los factores que favorecen la producción de sus fibras. Además, algunos estudios mencionan que cuando C. sativa L. escapa de los campos cultivados, logra crecer mejor en suelos fértiles, ligeros y bien drenados que en suelos que no poseen estas características (15). Además, los suelos turbosos permitirían aumentar la ramificación de las ramas, a diferencia de un suelo rico en minerales (12). Un pH neutro del suelo sería uno de los factores que favorecerían el crecimiento de la planta.
La fertilidad de los suelos también juega un papel importante en la fisiología de la planta. El contenido de nitrógeno (N) influiría en el medio silvestre en la proporción de machos/hembras de las plantas y también permitiría que los tallos de las plantas se hicieran más grandes y gruesos, pero ofreciendo una menor resistencia de las fibras (12,16). Sin embargo, un suelo rico en fósforo (P) y potasio (K) permitiría aumentar el rendimiento de la planta. La sequía también influiría en la calidad de las fibras al aumentar su producción, pero disminuyendo su grosor (17).
Actividades biológicas
Reconocido por contener compuestos psicotrópicos (Δ-9-tetrahidrocannabinol y cannabinol) en sus hojas e inflorescencias (10), el C. sativa L. también posee otras actividades biológicas. Desde los años 80 en Estados Unidos, el departamento "Food and Drug Administration" permite el uso médico y terapéutico del cannabis para ayudar a aliviar las náuseas y los vómitos de los pacientes que reciben quimioterapia (11). Un estudio realizado en 2008 mediante un meta-análisis demostró que el cannabis era más eficaz como antiemético en comparación con otros medicamentos utilizados anteriormente (11). Los cannabinoides contenidos en C. sativa L. también son reconocidos por su potencial antibacteriano (12). Un estudio demostró que los principales compuestos de C. sativa L. (cannabidiol, cannabicromeno, cannabigerol, Δ-9-tetrahidrocannabinol y cannabinol) poseían una buena actividad antibacteriana contra una variedad de Staphylococcus aureus resistentes a la meticilina (SARM) (3).
Fenotipo químico (quimiotipo)
Tres tipos de quimiotipos son ampliamente reportados en la literatura: el quimiotipo I que contiene Δ-9-tetrahidrocannabinol (THC) en más del 0,3% y menos del 0,5% de cannabidiol (CBD) por cantidad de materia seca. Luego, el quimiotipo intermedio II que contiene principalmente CBD como cannabinoide principal y THC en concentración variable, y finalmente el quimiotipo III, que contiene una concentración muy baja de THC (13). Estos diferentes quimiotipos parecen estar asociados con su origen geográfico y no con el ambiente o la herencia de las plantas (13). Un estudio francés menciona que existen otros grupos de quimiotipos según la utilidad del tipo de planta (droga o fibra) y las características del clima donde crece la planta. Estos quimiotipos se caracterizan de la siguiente manera (10):
El primer quimiotipo es de tipo "droga" (THC > 1% y CBD = 0) y crece en climas cálidos en países como México y Sudáfrica.
El quimiotipo es también un tipo "droga intermedio" (THC > 0,25% y CBD > 0,5%) y también crece en climas cálidos, pero proviene de países mediterráneos como Marruecos y Líbano.
El tercer quimiotipo es de tipo "fibra" (THC < 0,25% y CBD > 0,5%) y es de interés para la industria de la fibra por su bajo contenido de THC. Este tipo crece en climas templados y es originario de Francia, Rusia y Hungría. Además, dentro del tipo "fibra", es posible distinguir otros dos quimiotipos (I y II) que se diferencian entre sí principalmente por su contenido de THC (I: THC > 0,1%; II: THC < 0,05%).
Esta distinción entre los quimiotipos se encuentra en cualquier etapa del desarrollo de la planta y ha permitido, en particular, la obtención de variedades con el menor contenido posible de THC para el cultivo industrial del cáñamo (10).
Diferencias geográficas
Algunos estudios mencionan que el origen geográfico influye en la composición química de C. sativa L. a pesar del género monotípico de la planta (14). A veces, la literatura demuestra que el clima también influye en la cantidad de cannabinoides que se encuentran en la planta. Un estudio se centró en el entorno de cultivo del C. sativa L. inglés. Esta investigación demuestra que cuando la planta se cultiva en un ambiente cálido, el contenido de cannabinol (CBN) sería más alto, y cuando se cultiva en climas templados y con menos horas de luz, el contenido de ácido cannabidiolico (CBD) sería más alto que el contenido de Δ-9-tetrahidrocannabinol (THC) (12). Además, cuando se cultiva en climas tropicales y subtropicales, se ha demostrado una mayor cantidad de THC que de CBN. Otros estudios, sin embargo, han demostrado que el C. sativa L. mexicano y turco no mostraron cambios en su perfil químico según diferentes variantes ambientales (12).
Condiciones de cultivo
Los diferentes tipos de suelos serían aparentemente un factor importante en la cantidad de cannabinoides contenidos en C. sativa L., pero el clima y el origen geográfico serían factores aún más significativos que actuarían sobre la composición de la planta (12,14). Sin embargo, se han realizado numerosos estudios sobre el crecimiento de esta planta en relación con los factores que favorecen la producción de sus fibras. Además, algunos estudios mencionan que cuando C. sativa L. escapa de los campos cultivados, logra crecer mejor en suelos fértiles, ligeros y bien drenados que en suelos que no poseen estas características (15). Además, los suelos turbosos permitirían aumentar la ramificación de las ramas, a diferencia de un suelo rico en minerales (12). Un pH neutro del suelo sería uno de los factores que favorecerían el crecimiento de la planta.
La fertilidad de los suelos también juega un papel importante en la fisiología de la planta. El contenido de nitrógeno (N) influiría en el medio silvestre en la proporción de machos/hembras de las plantas y también permitiría que los tallos de las plantas se hicieran más grandes y gruesos, pero ofreciendo una menor resistencia de las fibras (12,16). Sin embargo, un suelo rico en fósforo (P) y potasio (K) permitiría aumentar el rendimiento de la planta. La sequía también influiría en la calidad de las fibras al aumentar su producción, pero disminuyendo su grosor (17).
credits
publicado el 23 de diciembre de 2020
Potencial comercial
Varios estudios demuestran que el aceite de C. sativa L. sería económicamente muy interesante para usar como biodiésel (18,19,20). Estos estudios demostraron, sobre todo, que según el momento de la cosecha, la cantidad de biomasa de la planta era mayor, especialmente en otoño, y por lo tanto, mostraba una relación energética mucho más interesante para esta industria (20). Otros estudios, por su parte, se han centrado en el uso de la corteza de C. sativa L. como materia prima para la fabricación de papel (21). Durante la temporada de crecimiento de esta planta, la celulosa aumenta y la lignina disminuye en la corteza. Estas cualidades serían especialmente útiles para aumentar la resistencia del papel por el mayor contenido de celulosa. Además, la calidad de estas largas fibras, que se asemejan a las de las coníferas, ha sido objeto de un estudio sobre el uso de C. sativa L. como materia prima para pasta de papel (22) y pasta "Kraft" (23). Se han realizado investigaciones sobre el uso de Cannabis sativa L. solo y combinado con otras plantas para extraer metales pesados mediante el proceso de fitoextracción (24) de suelos calcáreos contaminados (25). Varios estudios buscan dar una segunda vida a los residuos biológicos de las industrias textiles y C. sativa L. sería un buen candidato para llevar a cabo este tipo de reciclaje.
En resumen
Existen tres quimiotipos definidos en la literatura según el origen geográfico de C. sativa L.;
El tipo de suelo y su composición influyen en varios puntos en la composición química de esta planta;
Además de sus propiedades psicotrópicas, C. sativa L. posee una actividad antiemética interesante y bien demostrada;
Las fibras de C. sativa L. demuestran cualidades interesantes para la industria del papel.
Referencias
(1) Marie-Victorin. Flora Laurentiana; 3ª ed.; Gaëtan Morin editor: Montreal, 2002.
(2) Small, E.; Pocock, T.; Cavers, P. B. La biología de las malas hierbas canadienses. 119. Cannabis Sativa L. 2003.
(3) Appendino, G.; Gibbons, S.; Giana, A.; Pagani, A.; Grassi, G.; Stavri, M.; Smith, E.; Rahman, M. M. Cannabinoides antibacterianos de Cannabis Sativa: un estudio de estructura-actividad. Journal of natural products 2008, 71, 1427-1430.
(4) Weinstein, B.; Paris-sud, U. Puesta en evidencia de dos tipos químicos en el Cannabis Sativa originario de Sudáfrica. Phytochemistry 1977, 474, 9-12.
(5) Pacifico, D.; Miselli, F.; Micheler, M.; Carboni, A.; Ranalli, P.; Mandolino, G. Genética y selección asistida por marcadores del quimiotipo en Cannabis Sativa L. Molecular Breeding 2006, 17, 257-268.
(6) Gobierno de Canadá. Salud Canadá www.hc-sc.gc.ca/dhp-mps/marihuana/info/index-fra.php.
(7) Potter, D. J. Una revisión del cultivo y procesamiento de Cannabis (Cannabis Sativa L.) para la producción de medicamentos recetados en el Reino Unido. Drug testing and analysis 2013, 6, 31-38.
(8) Fischedick, J. T.; Hazekamp, A.; Erkelens, T.; Choi, Y. H.; Verpoorte, R. Huella metabólica de Cannabis Sativa L., cannabinoides y terpenoides para fines de quimiotaxonomía y estandarización de drogas. Phytochemistry 2010, 71, 2058-2073.
(9) Ross, S. a; ElSohly, M. a. La composición del aceite volátil de brotes frescos y secos al aire de Cannabis Sativa. Journal of natural products 1996, 59, 49-51.
(10) Fournier, G. Los quimiotipos del cáñamo (Cannabis Sativa L.).
(11) Machado Rocha, F. C.; Stéfano, S. C.; De Cássia Haiek, R.; Rosa Oliveira, L. M. Q.; Da Silveira, D. X. Uso terapéutico de Cannabis Sativa en náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia en pacientes con cáncer: revisión sistemática y metaanálisis. European journal of cancer care 2008, 17, 431-443.
(12) Coffman, C. B.; Gentner, W. A. (1975) Perfil de cannabinoides y absorción elemental de Cannabis Sativa L. influenciado por las características del suelo (AJ). 1971.
(13) De Meijer, E. P. M.; Hammond, K. M.; Micheler, M. La herencia del fenotipo químico en Cannabis Sativa L. (III): Variación en la proporción de cannabicromeno. Euphytica 2008, 165, 293-311.
(14) Hemphill, J. K.; Turner, J. C.; Mahlberg, P. G. Contenido de cannabinoides de órganos individuales de plantas de diferentes cepas geográficas de Cannabis Sativa L. Journal of natural products 1980, 43, 112-122.
(15) Stearn, W. T. La botánica y la química del Cannabie: las características botánicas de la planta de Cannabis; Churchill, J., Ed.; C.R.B. Joy.; Londres, 1970; págs. 1-11.
(16) Werf, H. M. G.; Berg, W. La fertilización con nitrógeno y la expresión del sexo afectan la variabilidad del tamaño del cáñamo de fibra (Cannabis Sativa L.). Oecologia 1995, 103, 462-470.
(17) Amaducci, S.; Zatta, A.; Pelatti, F.; Venturi, G. Influencia de los factores agronómicos en el rendimiento y la calidad de la fibra de cáñamo (Cannabis Sativa L.) e implicaciones para un sistema de producción innovador. Field Crops Research 2008, 107, 161-169.
(18) Li, S.-Y.; Stuart, J. D.; Li, Y.; Parnas, R. S. La viabilidad de convertir el aceite de Cannabis Sativa L. en biodiésel. Bioresource technology 2010, 101, 8457-8460.
(19) Prade, T.; Finell, M.; Svensson, S.-E.; Mattsson, J. E. Efecto de la fecha de cosecha en las propiedades del combustible relacionadas con la combustión del cáñamo industrial (Cannabis Sativa L.). Fuel 2012, 102, 592-604.
(20) Prade, T. Cáñamo industrial (Cannabis Sativa L.) – un cultivo energético de alto rendimiento; 2011.
(21) Van der Werf, H. M. G.; Harsveld van der Veen, J. E.; Bouma, a. T. M.; Ten Cate, M. Calidad de los tallos de cáñamo (Cannabis Sativa L.) como materia prima para papel. Industrial Crops and Products 1994, 2, 219-227.
(22) Mathijssen, W. J. M.; Haverkort, J. El potencial del cáñamo (Cannabis Sativa L.) para la producción sostenible de fibra: una evaluación fisiológica del cultivo. 1996, 109-123.
(23) Dutt, D.; Upadhyaya, J. S.; Tyagi, C. H.; Kumar, a.; Lal, M. Estudios sobre Ipomea Carnea y Cannabis Sativa como una mezcla de pulpa alternativa para maderas blandas: una optimización del proceso de deslignificación Kraft. Industrial Crops and Products 2008, 28, 128-136.
(24) Citterio, S.; Santagostino, A.; Fumagalli, P.; Prato, N.; Ranalli, P.; Sgorbati, S. Tolerancia a metales pesados y acumulación de Cd, Cr y Ni por Cannabis Sativa L. 2003, 243-252.
(25) Meers, E.; Ruttens, a; Hopgood, M.; Lesage, E.; Tack, F. M. G. Potencial de Brassic Rapa, Cannabis Sativa, Helianthus Annuus y Zea Mays para la fitoextracción de metales pesados de suelos contaminados derivados de sedimentos dragados calcáreos. Chemosphere 2005, 61, 561-572.
Potencial comercial
Varios estudios demuestran que el aceite de C. sativa L. sería económicamente muy interesante para usar como biodiésel (18,19,20). Estos estudios demostraron, sobre todo, que según el momento de la cosecha, la cantidad de biomasa de la planta era mayor, especialmente en otoño, y por lo tanto, mostraba una relación energética mucho más interesante para esta industria (20). Otros estudios, por su parte, se han centrado en el uso de la corteza de C. sativa L. como materia prima para la fabricación de papel (21). Durante la temporada de crecimiento de esta planta, la celulosa aumenta y la lignina disminuye en la corteza. Estas cualidades serían especialmente útiles para aumentar la resistencia del papel por el mayor contenido de celulosa. Además, la calidad de estas largas fibras, que se asemejan a las de las coníferas, ha sido objeto de un estudio sobre el uso de C. sativa L. como materia prima para pasta de papel (22) y pasta "Kraft" (23). Se han realizado investigaciones sobre el uso de Cannabis sativa L. solo y combinado con otras plantas para extraer metales pesados mediante el proceso de fitoextracción (24) de suelos calcáreos contaminados (25). Varios estudios buscan dar una segunda vida a los residuos biológicos de las industrias textiles y C. sativa L. sería un buen candidato para llevar a cabo este tipo de reciclaje.
En resumen
Existen tres quimiotipos definidos en la literatura según el origen geográfico de C. sativa L.;
El tipo de suelo y su composición influyen en varios puntos en la composición química de esta planta;
Además de sus propiedades psicotrópicas, C. sativa L. posee una actividad antiemética interesante y bien demostrada;
Las fibras de C. sativa L. demuestran cualidades interesantes para la industria del papel.
Referencias
(1) Marie-Victorin. Flora Laurentiana; 3ª ed.; Gaëtan Morin editor: Montreal, 2002.
(2) Small, E.; Pocock, T.; Cavers, P. B. La biología de las malas hierbas canadienses. 119. Cannabis Sativa L. 2003.
(3) Appendino, G.; Gibbons, S.; Giana, A.; Pagani, A.; Grassi, G.; Stavri, M.; Smith, E.; Rahman, M. M. Cannabinoides antibacterianos de Cannabis Sativa: un estudio de estructura-actividad. Journal of natural products 2008, 71, 1427-1430.
(4) Weinstein, B.; Paris-sud, U. Puesta en evidencia de dos tipos químicos en el Cannabis Sativa originario de Sudáfrica. Phytochemistry 1977, 474, 9-12.
(5) Pacifico, D.; Miselli, F.; Micheler, M.; Carboni, A.; Ranalli, P.; Mandolino, G. Genética y selección asistida por marcadores del quimiotipo en Cannabis Sativa L. Molecular Breeding 2006, 17, 257-268.
(6) Gobierno de Canadá. Salud Canadá www.hc-sc.gc.ca/dhp-mps/marihuana/info/index-fra.php.
(7) Potter, D. J. Una revisión del cultivo y procesamiento de Cannabis (Cannabis Sativa L.) para la producción de medicamentos recetados en el Reino Unido. Drug testing and analysis 2013, 6, 31-38.
(8) Fischedick, J. T.; Hazekamp, A.; Erkelens, T.; Choi, Y. H.; Verpoorte, R. Huella metabólica de Cannabis Sativa L., cannabinoides y terpenoides para fines de quimiotaxonomía y estandarización de drogas. Phytochemistry 2010, 71, 2058-2073.
(9) Ross, S. a; ElSohly, M. a. La composición del aceite volátil de brotes frescos y secos al aire de Cannabis Sativa. Journal of natural products 1996, 59, 49-51.
(10) Fournier, G. Los quimiotipos del cáñamo (Cannabis Sativa L.).
(11) Machado Rocha, F. C.; Stéfano, S. C.; De Cássia Haiek, R.; Rosa Oliveira, L. M. Q.; Da Silveira, D. X. Uso terapéutico de Cannabis Sativa en náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia en pacientes con cáncer: revisión sistemática y metaanálisis. European journal of cancer care 2008, 17, 431-443.
(12) Coffman, C. B.; Gentner, W. A. (1975) Perfil de cannabinoides y absorción elemental de Cannabis Sativa L. influenciado por las características del suelo (AJ). 1971.
(13) De Meijer, E. P. M.; Hammond, K. M.; Micheler, M. La herencia del fenotipo químico en Cannabis Sativa L. (III): Variación en la proporción de cannabicromeno. Euphytica 2008, 165, 293-311.
(14) Hemphill, J. K.; Turner, J. C.; Mahlberg, P. G. Contenido de cannabinoides de órganos individuales de plantas de diferentes cepas geográficas de Cannabis Sativa L. Journal of natural products 1980, 43, 112-122.
(15) Stearn, W. T. La botánica y la química del Cannabie: las características botánicas de la planta de Cannabis; Churchill, J., Ed.; C.R.B. Joy.; Londres, 1970; págs. 1-11.
(16) Werf, H. M. G.; Berg, W. La fertilización con nitrógeno y la expresión del sexo afectan la variabilidad del tamaño del cáñamo de fibra (Cannabis Sativa L.). Oecologia 1995, 103, 462-470.
(17) Amaducci, S.; Zatta, A.; Pelatti, F.; Venturi, G. Influencia de los factores agronómicos en el rendimiento y la calidad de la fibra de cáñamo (Cannabis Sativa L.) e implicaciones para un sistema de producción innovador. Field Crops Research 2008, 107, 161-169.
(18) Li, S.-Y.; Stuart, J. D.; Li, Y.; Parnas, R. S. La viabilidad de convertir el aceite de Cannabis Sativa L. en biodiésel. Bioresource technology 2010, 101, 8457-8460.
(19) Prade, T.; Finell, M.; Svensson, S.-E.; Mattsson, J. E. Efecto de la fecha de cosecha en las propiedades del combustible relacionadas con la combustión del cáñamo industrial (Cannabis Sativa L.). Fuel 2012, 102, 592-604.
(20) Prade, T. Cáñamo industrial (Cannabis Sativa L.) – un cultivo energético de alto rendimiento; 2011.
(21) Van der Werf, H. M. G.; Harsveld van der Veen, J. E.; Bouma, a. T. M.; Ten Cate, M. Calidad de los tallos de cáñamo (Cannabis Sativa L.) como materia prima para papel. Industrial Crops and Products 1994, 2, 219-227.
(22) Mathijssen, W. J. M.; Haverkort, J. El potencial del cáñamo (Cannabis Sativa L.) para la producción sostenible de fibra: una evaluación fisiológica del cultivo. 1996, 109-123.
(23) Dutt, D.; Upadhyaya, J. S.; Tyagi, C. H.; Kumar, a.; Lal, M. Estudios sobre Ipomea Carnea y Cannabis Sativa como una mezcla de pulpa alternativa para maderas blandas: una optimización del proceso de deslignificación Kraft. Industrial Crops and Products 2008, 28, 128-136.
(24) Citterio, S.; Santagostino, A.; Fumagalli, P.; Prato, N.; Ranalli, P.; Sgorbati, S. Tolerancia a metales pesados y acumulación de Cd, Cr y Ni por Cannabis Sativa L. 2003, 243-252.
(25) Meers, E.; Ruttens, a; Hopgood, M.; Lesage, E.; Tack, F. M. G. Potencial de Brassic Rapa, Cannabis Sativa, Helianthus Annuus y Zea Mays para la fitoextracción de metales pesados de suelos contaminados derivados de sedimentos dragados calcáreos. Chemosphere 2005, 61, 561-572.
